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Ano III - Nº 35  -Primeira quinzena de março de 2001

Globalización y Apocalípsis Odontológico

Roberto Beltrán* - Lima (Peru)

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La globalización comenzó en 1492 cuando Colón pisó tierra americana. Desde entonces los países mejor dotados para la guerra impusieron sus condiciones al resto del orbe conocido. La riqueza, que antes del siglo XV estuvo concentrada en el hemisferio sur, tanto occidental como oriental, fue extraída hacia el norte mediante la imposición del dominio colonialista. A partir de entonces nuestros países latinoamericanos no han cesado de hacerse cada vez más dependientes.
La globalizacion, que en el fondo es de naturaleza económica, alcanza hoy características singulares con la ayuda de los medios modernos de comunicación, siempre en manos de los países más desarrollados tecnológicamante y por tanto mejor equipados para imponer sus condiciones.
La odontología latinoamericana, como posibilidad de generar excedentes, no se salva del imperio de la globalización y enfrenta hoy, bajo condiciones que tienden a empeorar aceleradamente, un colosal peligro que tiene caracteres apocalípticos. Los cuatro jinetes están frente a nosotros, con el agravante de que muchos no lo ven y otros, más avisados, se aupan a la grupa de uno de estos feroces corceles para medrar en medio de la catástrofe.

La peste - Tiene características epidémicas de alta virulencia y rápida expansión. La globalización impone condiciones al profesional de la odontología, le fija tarifas para cada tratamiento, le remite o no pacientes, le paga con atraso, y en definitiva, lo transforma en un trabajador a destajo que además debe invertir sus recursos para disponer de equipos e instrumentos. El dentista ha sido despojado de su condicion de trabajador independiente constructor de su prestigio profesional. Es la empresa ideal, se enriquece sin invertir en la preparación de los recursos humanos ni en los instrumentos de producción. La peste se ha extendido por toda Latinoamerica con una rapidez impresionante en menos de veinte años mediante la expansion de los seguros privados.

El hambre - De lo que pagan los pacientes por sus seguros, porcentajes bajisimos constituyen el pago al dentista que presta el servicio. Esto obliga al profesional a multiplicar el número de unidades de atención, no pocas veces dando la espalda a los criterios éticos, que a partir de un diagnóstico certero establece el plan de tratamiento que mejor conviene al paciente. Ahora el tratamiento se hace pensando, no en el paciente, sino en la suma que obtendrá el odontólogo por su trabajo una vez despojado de la mayor parte por acción de intermediarios que antes no existían.

La guerra - Bajo la tiranía de las leyes del mercado, la competencia se hace cada vez más severa e inhumana. Los profesionales hacen uso de cualquier recurso para competir entre sí a fin de ganar el favor de los intermediarios. Estos, aprovechando el exceso de mano de obra disponible, estimulan la competencia entre profesionales a fin de incrementar sus márgenes de ganancia a costa del esfuerzo del dentista, que tiene que trabajar mucho más -y menos bien- para ajustar sus tarifas al mercado. Aun más, el dentista ganado por esta tendencia se convierte también en intermediario, contribuyendo a la explotación del trabajo de aquellos colegas que no tienen el equipo o que no acceden a las empresas intermediarias.

La muerte - El ejercicio ético de la profesión está en grave peligro. La irrupción del afán de lucro por los intermediarios de la atención odontológica está deformando a tal punto el trabajo en el campo de la salud, que la odontología y también la medicina, tal como las conocimos a mediados del siglo XX, no existen más, se han extinguido. Las nuevas formas, conducidas por un materialismo extremo, han dejado atrás cualquier rasgo de humanidad. En este holocausto de las profesiones también medra el enorme ejército de empíricos, de todas las clases y procedencias, que actúa impúnemente dañando de modo irremediable la salud de las gentes.

Las corceles en que cabalgan los cuatro jinetes del apocalípsis odontológico son:

  • La creación indiscriminada de facultades y escuelas de odontología con la consiguiente formación de un enorme contingente de reemplazo.La intermediación del capital, que se aprovecha del paciente y del dentista para lucrar en perjuicio de la población, fomentado la acumulación y la extracción de capital, con el consiguiente empobrecimiento del paísLa proliferación del empirismo, consecuencia de la ignorancia y del deterioro económicode la población, la misma que busca en los menores precios una solución para sus problemas de salud bucal.
  • El individualismo de los odontólogos que los aisló como grupo sin poder político y que hasta ahora ha hecho inviables los intentos de unir fuerzas para oponer alternativas idóneas a la voracidad insaciable de la globalización económica.

* El prof. Roberto Beltrán Profesor Principal de la Facultad de Estomatologia de la Universidad Peruana Cayetano Heredia de la cual fue gestor, fundador y primer Decano. Consultor de OPS/OMS desde 1967. Ex Director de Programas de la Fundación Kellogg Asesor de la Presidencia de FOLOA ORAL. Docente de Odontología desde 1955. Autor del libro "EDUCACION EN ODONTOLOGIA - manual del profesor -" Coautor de "LA PRACTICA ESTOMATOLOGICA EN EL PERU - encuesta nacional -" Tiene en preparacion "APRENDIZAJE INTENSIVO A DEDICACION EXCLUSIVA" .

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